Domingo, 20 de mayo de 2012
¿Quién es peronista?
Por Horacio Verbitsky
Hay pocas cosas tan peronistas como discutir quién es
peronista. La semana pasada se publicó aquí un cálculo aproximado sobre la
incidencia electoral de los distritos cuyos jefes participaron en el lanzamiento
de la agrupación Juan Domingo, concebida como réplica disciplinaria de La
Cámpora, y la de aquellos que en compañía del vicegobernador Gabriel Mariotto
fueron recibidos por Cristina en Olivos, sin participación de ningún integrante
del gobierno provincial, pese al pedido de asistencia que formuló el jefe de
gabinete, Alberto Pérez. Hoy se ajustan los datos, según las cifras oficiales de
la Justicia electoral: en Los Toldos estuvieron los intendentes de partidos que
sumados reúnen a 217 mil electores y en Olivos los que gobiernan sobre más de
dos millones. Nueve a uno, una catástrofe para Scioli, quien esta semana avanzó
un paso en su ilusión de establecer un eje con el secretario general de la CGT,
cuando su hijo y diputado nacional, Facundo Moyano, dijo que adhería al proyecto
del gobernador. Pero la experiencia histórica, desde Cipriano Reyes hasta
Augusto Vandor y Saúl Ubaldini, muestra que es tan difícil transmutar la
organización sindical en poder electoral como el plomo en oro. Para colmo, Hugo
Moyano aspira al mismo cargo que Scioli, como dejó en claro desde el discurso en
River. En el triángulo entre Scioli, Moyano y Cristina también juegan los
intendentes. La comparación entre municipios que privatizaron la recolección de
residuos según un modelo anacrónico, oneroso y dañino para el ambiente, que se
lleva hasta el 40 por ciento de sus presupuestos, y aquellos que la realizan con
medios propios (como Berazategui, José C. Paz y Córdoba desde la gestión del
primer intendente Mestre) no deja lugar a dudas: bajan los costos y el empleo
municipal deja de ser un seguro contra la desocupación para transformarse en una
fuerza productiva. Además, organismos nacionales como el INTI y el Conicet han
avanzado en un prototipo de usina de reciclaje, de presupuesto moderado y capaz
de convertir los residuos en energía. Desde el gobierno de una provincia
quebrada, que depende del endeudamiento y de las transferencias del gobierno
nacional es inimaginable que el proyecto de Scioli pueda concretarse
contrariando la voluntad presidencial, ya sea que Cristina aspire a ser reelecta
o a señalar un sucesor que preserve las líneas centrales de su gestión
reparadora de la destrucción neoliberal y de expansión de derechos. Que este
Delfín no puede ser Scioli volvió a evidenciarse en la discusión sobre la
reforma impositiva. El aporte del impuesto inmobiliario rural a los ingresos
provinciales en la privilegiada zona núcleo de la pampa húmeda no pasa del 2 por
ciento. Las alícuotas son bajas, la valuación fiscal sobre la que se calcula es
ridícula en relación con el precio de mercado de las tierras, el último revalúo
data de 1955 y el gravamen se aplica sobre cada partida y no sobre el
propietario, con lo cual ignora los fenómenos de concentración y carece de toda
progresividad. Hasta ahora se delinearon tres posiciones, que volverán a
cotejarse mañana: la del resucitado Grupo Ahhh... donde radicales, progresistas,
libertadores y duhaldistas de todo pelaje volvieron a alinearse con las cámaras
patronales agropecuarias como en 2008; la del gobierno nacional que se negó a
cualquier conciliación con los activistas que detrás del presidente de la
Sociedad Rural, Hugo Biolcati, y del dirigente de los estibadores rurales
Gerónimo Venegas, forzaron las puertas de la Legislatura; y la de Scioli, que
impulsó la ley porque la necesita para pagar los sueldos y mantener la provincia
en calma pero no se decide a ejercer las facultades que la ley impositiva ya le
confirió para decretar el revalúo con su sola firma. El aporte del inmobiliario
rural a la provincia no pasaría de 300 millones de pesos al año, ya que la base
de cálculo seguiría muy lejos del valor venal y además se incluyeron escalas que
disminuirán la presión para los pequeños productores. En cambio sería unas siete
veces mayor el incremento de recaudación por los impuestos sobre bienes
personales. Es obvio que esto importa al Estado Federal, pero la provincia no
puede de-sentenderse, ya que depende de las transfusiones que recibe de la
Nación. Se verá si el campeón de Villa La Ñata atina a gambetear sobre esta
estrecha baldosa.
Las costillas de Scioli
| Partido | Padrón electoral |
| Saavedra | 17.428 |
| Colón | 19.219 |
| Trenque Lauquen | 34.327 |
| Benito Juárez | 16.333 |
| Guaminí | 9.147 |
| Capitán Sarmiento | 11.105 |
| Tres Lomas | 6.110 |
| Exaltación | 21.062 |
| Baradero | 25.206 |
| Lavalle | 2.964 |
| Roque Pérez | 9.276 |
| Salto | 25.290 |
| Pinamar | 20.192 |
| TOTAL | 217.659 |
Fuente: Junta Electoral PBA.
Los visitantes de Olivos
| Partido | Padrón electoral |
| General Rodríguez | 55.027 |
| General San Martín | 318.462 |
| José C. Paz | 178.312 |
| Navarro | 12.707 |
| Arrecifes | 22.513 |
| Avellaneda | 277.271 |
| Berazategui | 223.347 |
| Cañuelas | 35.082 |
| Lanús | 376.987 |
| Presidente Perón | 49.253 |
| Chacabuco | 38.596 |
| Chivilcoy | 51.898 |
| Pehuajó | 31.541 |
| Balcarce | 36.401 |
| Partido de la Costa | 54.948 |
| Bahía Blanca | 231.485 |
| Monte Hermoso | 5.983 |
| Azul | 51.936 |
| Tapalqué | 7.578 |
| TOTAL | 2.059.327 |

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